



La clasificación de los áridos se puede establecer ateniendo, por ejemplo, a su procedencia y a su proceso de obtención. De esta forma, clasificaremos los áridos de la siguiente forma:
Todo y tener utilidades lo suficiente diferentes, hoy en día los áridos se destinan principalmente al mundo de la construcción, ya sea pública o privada. Así, desde las viviendas de cada uno de nosotros hasta las carreteres per donde circulamos, y hasta los puertos, puentes y aeropuertos, el urbanismo contemporáneo se configura y se estructura en el mundo de los áridos. Otros usos se dan en el mundo de la indústria (abrasivos, plásticos, vidrio, porcelana, chips electrónicos…), en el mundo de la medicina (vidrios ópticos, antiácidos, tiza, talco…) y en el mundo del hogar (jabones, dentífricos…)
Finalmente, recordar que en España, al igual que en otros países europeos, la gran necesidad de áridos se produce a partir de la revolución industrial al construirse las primeras línias de ferrocarril.